Un centenar de productores conoció última tecnología en producción de arroz

Ensayos de fecha de siembra para enfrentar las bajas temperaturas en época de floración, además de nociones sobre la fertilización del cultivo, maquinaria agrícola especializada y los avances en el desarrollo de una  variedad Clearfield, son algunas de las propuestas que conocieron productores arroceros de las regiones del Maule y Biobío en el día de campo “Nuevos antecedentes para la producción de Arroz”, realizado en el Campo Experimental de Arroz de INIA, en San Carlos. En total, cinco estaciones técnicas, que estuvieron a cargo de los investigadores de INIA Viviana Becerra, Gabriel Donoso, Juan Hirzel, Jorge Riquelme y Álvaro Vega.

Esta actividad se realizó luego de una especial ceremonia en que se dio por finalizado la primera parte del proyecto “Nuevas estrategias en la generación de variedades de arroz tolerantes a frío y resistentes a herbicidas” que contó con financiamiento Fondef y donde participaron las empresas Tucapel, Carozzi y Basf.

La jornada, a la que concurrió un centenar de productores, contó también con la presencia de los investigadores en arroz Halil Sürek, de Turquía; Sang-Bok Lee, de Corea y el agregado científico de la Embajada de China en Chile, Jia Shangan, quienes se interesaron especialmente en el desarrollo de variedades tolerantes al frío. Tanto el mejorador de Turquía como el de Corea, resaltaron la importancia de conocer los trabajos que se realizan en Chile, todas vez que al tener climas similares en sus respectivos países, resulta muy atractivo compenetrarse del desarrollo de las variedades de clima frío en nuestro país, al ser éste, el más austral del mundo donde se cultiva arroz.

Los investigadores de Biotecnología, programa de arroz, fertilidad de suelos, y maquinaria de INIA, destacaron la importancia de que los productores estén permanentemente capacitándose en instancias como las que ofrecen estos días de campo, toda vez que la adopción de recomendaciones y conocimientos entregados pueden hacer la diferencia entre una buena y una mala cosecha. En ese sentido, se enfatizó sobre la necesidad de sembrar en la época adecuada. “En condiciones climáticas normales, un atraso de la siembra puede significar una reducción de 20% en el rendimiento, mientras que en condiciones de un año frío, puede significar una pérdida de más del 50%, con el consiguiente perjuicio económico para el productor”, explicó el investigador Gabriel Donoso.

 En tanto, la investigadora Viviana Becerra resaltó el desarrollo genético de variedades Clearfield tolerantes a frío, mientras que el investigador Javier Chilian valoró la adopción de buenas práctica agrícolas, que ofrecen a los agricultores una nueva alternativa, y complementaria, al actual sistema de control de malezas, considerando que éste es uno de los principales problemas que afecta a este cultivo en el país, pudiendo generar pérdidas de entre un 40 y 50% en los rendimientos.

En el transcurso del día de campo también se mostró el trabajo que INIA efectúa en evaluación de gases de efecto invernadero, trabajos que por primera vez se realizan en arroz en Chile. Al respecto, el investigador Gabriel Donoso indicó que el cultivo del arroz es el principal cultivo en la emisión de gases de efecto invernadero. En este punto, recalcó que Chile, internacionalmente, tiene un compromiso de medir las fuentes contaminantes en la agricultura y otros sectores económicos del país y evaluar estrategias de mitigación con el objetivo de reducir su impacto en la economía nacional y mundial.

El programa de arroz de INIA también realiza estudios para hacer un mejor uso del agua en el cultivo del arroz, específicamente en lo que se refiere a la obtención de  variedades más precoces, y mejorar los sistemas de manejo de agua en cuanto a conducción y frecuencia de riego, con el objetivo de utilizar una menor cantidad de agua en el cultivo.

Seminario mostró tecnología Clearfield a productores arroceros del Maule y Biobío

Énfasis estuvo en el control de malezas y lo que se espera de la tecnología de Arroz Clearfield desarrollada por INIA.

Las mejores estrategias para hacer frente al problema de las malezas en el arroz, fue el tema del seminario, que se enmarca en el proyecto Fondef “Generación de variedades de arroz tolerantes a frío para mejorar la competitividad del sector arrocero”. La actividad se realizó ante 90 productores arroceros de la séptima región, quienes pudieron conocer la investigación que se efectúa en INIA para enfrentar uno de los mayores problemas de la producción arrocera, junto con el frío, ya que evaluaciones realizadas en la zona arrocera han determinado pérdidas de rendimiento promedio de un 30% promedio por efecto de un mal control de malezas, por lo que este aspecto, junto al desarrollo de variedades tolerantes al frío, están entre los principales objetivos del programa de mejoramiento genético de arroz en INIA Quilamapu.

Alfonso Dussaillant, gerente agrícola de Tucapel y consejero del proyecto Fondef, destacó que no  es la primera vez que la empresa se une a INIA para enfrentar los desafíos de este cultivo, y destacó que aunque la maleza no representa un problema para la industria, si lo es para los productores, ya que produce una merma importante del rendimiento y hace menos rentable el cultivo. “Es por esto que todo medio de innovación y desarrollo repercutirá positivamente en el cultivo de arroz y permitirá el desarrollo de la región”.

Recordó que el rendimiento del rubro arrocero ha variado positivamente con los años, y que hace 25, el rendimiento era de 45 qq por hectárea; “hoy el promedio es de 63 qq, entonces les propongo que de aquí al 2020 podamos tener un promedio de 75 qq por ha; hay muchos agricultores que ya están logrando estos rendimientos y con el lanzamiento de la variedad clearfield, en la temporada 2017-2018, vamos a tener una nueva herramienta, así que reitero la invitación, en especial a los agricultores, podemos lograr un mejor rendimiento y con eso, mejores condiciones de vida para todos”.

El Dr. Mario Paredes, ingeniero agrónomo y coordinador del programa de Arroz de INIA y director del proyecto Fondef, recordó que el manejo de malezas hoy representa uno de los mayores problemas del rubro arrocero, por lo que se ha trabajado para lograr una variedad Clearfield que permita controlar de manera eficiente el arroz rojo, que constituye una de las malezas de más difícil control debido a su comportamiento agresivo en el campo y a que mantiene la capacidad de cruzarse con el arroz de cultivo, y dado que pertenece a la misma familia y género que el arroz cultivado, no permite el uso de herbicidas.

 

En el seminario, se dio a conocer la variedad Clearfield que se espera esté disponible para los productores en la temporada de cosecha 2017-2018, para interiorizarlos de las características del cultivo, de su tratamiento, cómo hay que manejar las variedades y que una de sus principales condiciones es que no se puede repetir todos los años. Además, se presentaron los especialistas Carlos Campos, de Basf Colombia y Karina Casellas, de INTA Argentina, quienes dieron a conocer la experiencia de sus respectivos países en la introducción de la variedad Clearfield.

En el caso de Colombia, Carlos Campos de Basf Colombia, destacó la necesidad de contar con  buenas prácticas agrícolas, ya que el contar con esta tecnología no significa tener la fórmula perfecta para eliminar todas las malezas. “En términos generales, las variedades no son resistentes a todo. Y principalmente, no son resistentes a las malas prácticas de manejo. Debemos ayudarles con excelentes prácticas de manejo, como la dosis correcta de semilla, la preparación y nivelación del suelo y el uso de la tecnología, porque las variedades tienen el potencial para llegar a mucho mas, pero tenemos que hacer cambios como productores, como asesores, porque la genética está”. Por eso, indicó, el programa de arroz en Colombia está enfocado principalmente a las buenas prácticas de manejo, “si ajustamos cosas en el campo, que son básicas, podemos dar el gran salto”.

También en el marco de las presentaciones técnicas, Dr. Gabriel Donoso, se refirió a los efectos de las bajas temperaturas en el cultivo del arroz, indicando que el mayor problema se da principalmente en la etapa reproductiva hasta la madurez. Destacó la importancia de sembrar temprano y hacer los manejos agronómicos antes de lo que se hacía tradicionalmente, sobre todo cuando no se sabe como viene el año. Lo ideal es sembrar hasta el 15 de octubre, indicó, para tener la seguridad de que no se va a tener problemas graves con el cultivo producto de las bajas temperaturas que podrían producirse en la época de floración. Respecto de la investigación, destacó que se han estudiado diversos genotipos de arroz para los diferentes estadios del cultivo, de lo que ya se ha obtenido resultados promisorios.

Presidente de IPTA Paraguay visitó Banco de Recursos Genéticos Microbianos y programa de Biotecnología-Arroz en INIA Quilamapu

Conocer la experiencia de INIA Quilamapu en Biotecnología y PMGA es parte del objetivo de la visita del presidente nacional del IPTA, el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria, ingeniero agrónomo Daniel Idoyaga.

La máxima autoridad del IPTA, acompañado del fitopatólogo, Gregorio Bozzano y el director de Obras e infraestructura, César Cabrera, se reunió con el director regional de INIA Quilamapu, Rodrigo Avilés, quien les dio a conocer la labor de INIA en el país y algunos de los aportes más importantes que se han realizado en 50 años de aporte al desarrollo agroalimentario nacional, a través de la generación de conocimientos y tecnologías, para producir innovación a través de 19 programas de mejoramiento genético.

Durante la visita a INIA Quilamapu, el presidente de IPTA, recorrió también las instalaciones del Biotecnología, donde comprobó la experticia de los investigadores de INIA y el PMGA “Esperamos poder concretar la visita de nuestros técnicos a estas instalaciones para que se capaciten en estas tecnologías”, indicó el presidente de IPTA, quien señaló que Paraguay posee un programa de arroz, que trabaja en base a métodos tradicionales como el cruzamiento con selección fenotípica de la planta.

“Esta tecnología la usamos en el programa de trigo y de soja, pero en arroz todavía no”, dijo Idogaya, pero ante el crecimiento de la superficie plantada de arroz, de 20 mil hectáreas históricamente a 150 mil hectáreas en la actualidad, y un potencial de un millón de hectáreas de cultivo, “creemos que es muy necesario adecuarnos a las tecnologías de punta para ese cultivo, como la inversión térmica”.